Hace algunos días, salió la noticia que la NASA había confirmado el descubrimiento de agua en la luna.
No puedo negar que la primera emoción que me embargó fue el miedo. Un miedo profundo a nuestra infinita capacidad de destrucción, de la cual muchas veces no me siento parte y muchas otras me doy cuenta que soy parte del mainstream destructivo del paradigma actual.
Recordé el post de mi amigo Andrés Schuschny, donde hace su confesión y declara: "Yo también soy culpable".
En este caso... yo soy parte de mi propio miedo al resto... o sea... el resto no es el resto sino que soy yo.
Me duele escuchar cuando aparece esta noticia mi cabeza diciendo "cagó la luna". Y no puedo dejar de pensar que en el paradigma que habitamos esto es una posibilidad cierta.
Mi trabajo y compromiso desde la Plataforma Áurea y desde la consultora DyC, es trabajar por un cambio de conciencia. Primero en mi comunidad, mi familia, mi equipo, y desde ahí ser regalo... sólo que a veces cuando escucho noticias como esta, me aparece la insuficiencia frente a la urgencia de nuevos paradigmas y resultados.
Conversando el otro día en reunión de directorio de la ICF, mi amigo Raúl Herrera, frente a mi declaración de motivaciones para pertenecer a la ICF, me decía con ironía, que escuchaba las ganas de salvar el mundo.
Siempre me he revelado contra ese propósito, encuentro que es tremendamente frustrante, inmovilizante, fuente de resignación, resentimiento y quizás una forma de ahondar en el mismo problema que quiere salvar.... y si... en el fondo quisiera salvarlo.
Mi compromiso personal es ver aquella parte de mi que participa profundamente del paradigma actual, que es más... se nutre de el, y buscar la responsabilidad incondicional por esta urgencia... y desde ahí ir generando la conciencia necesaria para creemos comunidades capaces de transformar, de transmutar la energía vigente en una que nos permita subsistir.




Pablo, muchas gracias por comentar los contenidos que he generado. Creo que somos muchos quienes buscamos transitar por los caminos que tu aludes. Ojala seamos más y si no es así, ojala podamos nosotros contribuir a que sean más. Un gran abrazo,
Andres