Publicado originalmente en Humanismo y Conectividad
Hace ya unos meses que vengo elucubrando la fantasía de participar en la organización de una suerte de evento reflexivo que sea algo más profundo y laxo que lo que suelen ser los foros y congresos en los que estoy habituado a participar y que, por arbitrio de la moda, imposición del word of mouse o la tecno-eficiencia, tienen a las Conferencias TED como su idílico arquetipo en formato de 18 minutos.
No es que me declare enemigo de eventos cuyo extremos podemos encontrarlos en la velocidad de los 20 slides cada 20 segundos (6 minutos 40 segundos) del Pecha Kucha o en los 5 minutos de los 20 slides cada 15 segundos del Ignite; sin embargo y si tanto amamos al conocimiento a la vez que nos vamos dando cuenta de que a través de la Red nos vinculamos con semejantes con los que entablamos una comunicación que llega a ser tan o más apasionada que la que tenemos con nuestros amigos más directos, me parece que sería interesante propiciar la realización de eventos o talleres cuyos formatos sean mucho más laxos y relajados que estos, en los que la velocidad y la impaciencia queden a un lado y se haga posible la emergencia de un conocimiento colectivo que vaya más allá de la inspiración propiciada por un buen charlista luminoso.
Desde hace ya bastante tiempo organizaciones como el Esalen Institute así como la gente de Boulder integral o los de IONS (Institute of Noetic Sciences) en el norte, o el programa SAT de Claudio Naranjo o los Círculos de reflexión del Instituto Matriztico de Humberto Maturana, entre tantos otros, vienen organizando lo que podríamos identificar como verdaderos retiros en los que se promueve el desarrollo del conocimiento, el crecimiento personal, la busqueda de transformación, etc.
Sea un pensador que hace las veces de Gurú unificante, sea el conocimiento especifico impartido por una determinada y en parte cerrada concepción de una escuela, este tipo de eventos se realizan alrededor de un elemento unificante que aglutina a la audiencia participante. La dinámica grupal y la organización toda, en este tipo de talleres, ciertamente es jerárquica y si de algo se caracteríza esta época es por la subversión de toda jerarquía. Y es que ciertamente todo conocimiento es una sub-versión, por lo tanto estoy convencido de que esta época tan paradógica está llamada a construir saberes desde la fragmentación unificante de lo que cada uno pueda aportar desde una humilde pero personal y única perspectiva.
Es con esta justificación que me gustaría, alguna vez, contribuir a la organización y participación de un evento diferente. No se si se dan cuenta, pero esto es una invitación a todo aquel que desee sumarse a este sueño. Hace ya tiempo que John Brockman, el promotor de la tercera cultura, viene organizando eventos anuales muy alineados con lo que me gustaría hacer (véase aquí) aunque me parece que la duración de un día es insuficiente. Buscando referencias que se aproximen a lo que intuyo es que llego desde lo profundo de mi recuerdo al Círculo de Eranos.
El Círculo de Eranos (en alemán: Eranoskreis), organización interdisciplinaria de análisis multicultural científico y filosófico, fue el nombre escogido por Rudolf Otto para los encuentros anuales llevados a cabo en casa de Olga Fröbe-Kapteyn (1881-1962). Su objetivo original era explorar los vínculos entre el pensamiento de Oriente y Occidente. Fundado en el año 1933 por la misma Olga Fröbe quien fue una mujer muy culta nacida en Inglaterra que desde muy joven había mostrado gran interés por reuniones filosóficas que buscaran el acercamiento entre Oriente y Occidente. La creación del Círculo se da cuando ella conoce al fenomenólogo de la religión Rudolf Otto, que es quien propone para las reuniones el nombre de Eranos, que significa en griego ερανος, “comida en común, comida frugal donde cada uno aporta su parte, celebración compartida”.
Las reuniones se realizaban anualmente, durante el mes de agosto en Ascona, Suiza, en las riberas del Lago Maggiore. Pero será la presencia de Carl Gustav Jung la que ofrezca a Eranos la continuidad de sus reuniones periódicas, que perdurará hasta la actualidad. Como curiosidad vale comentar que se debe a Rudolf Otto la utilización por primera vez de la expresión de “numinoso”, término que asumirá luego Jung para designar algo fascinante y misterioso que provoca un sagrado temor.
Se trata pues de un acercamiento transdisciplinario de un grupo de sabios, científicos, investigadores y especialistas el que cristalice y dé forma a los valiosos resultados de esta fiesta compartida. Cada conferencia tiene una duración de unos ocho días, durante los cuales todos los participantes comen, duermen y conviven juntos, promoviéndose una proximidad que alienta una atmósfera de discusión dialéctica. Cada año un nuevo tema es presentado y la idea es que cada pensador delibere, durante dos horas acerca del mismo, su contribución a este notable “banquete de ideas”. El objetivo es que los participantes se introduzcan en una Gestalt multiplistas y variopinta generada por la sinergia caleidoscópica de múltiples pensadores inmersos en un productivo discurso intelectual en el que se comprometen.
El Círculo nace como reacción a este estado de cosas. Propone la mediación de lo simbólico, abordando los conflictos en el plano de las ideas arquetípicas e invita a oponerse a la unilateralidad de las fuerzas contrarias. Por ejemplo, la mirada de Eranos trata de compensar las unilateralidades culturales, por lo que uno de sus primeros descubrimientos es que detrás de la mitología indoeuropea “patriarcal” existen huellas arcaicas de una mitología mediterránea “matriarcal” que es necesario estudiar para complementar simbólicamente la influencia de aquella.
Es importante destacar que el Círculo de Eranos surge en la difícil época de comienzos de los años treinta, en que se enfrentan en el mundo conflictos entre todo tipo de extremismos ideológicos y culturales: Este y Oeste, marxismo comunista y nacionalsocialismo fascista, mito y razón, diferencia e identidad. Se vive una grave atmósfera de violencia que genera la sensación de un sinsentido general de la vida. Eranos tiene el propósito de reunir grupos interdisciplinarios de investigadores que busquen la conjunción de los opuestos, guiados por el dios Hermes que simboliza la encrucijada y la conjunción de caminos.
La publicación de la serie Eranos-Jahrbücher (cuadernos de Eranos) es la recopilación de las conferencias pronunciadas en los encuentros del Círculo de Eranos y constituye, según palabras de Mircea Eliade, “una de las mejores colecciones científicas referidas al estudio de los simbolismos”. Entre los numerosos participantes que acogió el círculo a lo largo de los años se puede destacar a Martin Buber, Mircea Eliade, Heinrich Zimmer, Erwin Schrödinger, Daisetz Teitaro Suzuki, Carl Gustav Jung, Martin C. D`Arcy, Joseph Campbell, Hermann Weyl, Gershom Scholem, Ilya Prigogine, Gianni Váttimo, George Steiner y otros tantos.
Mircea Eliade y Carl Gustav Jung
Cabe concebir al Círculo de Eranos como un espacio ritual que acoge al tiempo fluente, ajuntando las realidades desparramadas en conexiones de sentido. Eranos debía sobrepasar la atomización del saber, su unilateralidad y dogmatismo consecuente, buscando una cosmovisión holística y sintética basada en el estudio especializado de las teorías cosmogónicas, los ritos de iniciación, las ideas escatológicas, las doctrinas de salvación o redención y los conceptos fundamentales de la espiritualidad y la transformación cultural que se suscita cuando las culturas occidentales y orientales se intentan integrar.
¡Qué lindo sería participar de un evento de estas características! ¿No les parece? Bueno, se empieza con una idea. La invitación ya está hecha. ¿No les gustaría armar un Círculo de Eranos Latinoamericano? La propuesta está lanzada.
Fuente: Wikipedia, Eranos Foundations, Eranos.











La invitación para el 26 y 27 de la Plataforma Áurea, es exáctamente eso, inaugurar nuestro Círculo de Eranos para que comience a rodar.
Acepto la invitación.
Abrazos