Durante dos días tuvimos nuestro encuentro de la Plataforma. Un encuentro que surgió de una invitación a conversar, a compartir, a viajar juntos, con el fin de establecer algunos bordes.
En una conversación previa con Raúl Herrera, nos mostraba junto a Claudia, que las organizaciones se definen por sus bordes, y la Plataforma Áurea, ha sido de todo menos una organización con bordes... lo que permite y dificulta al mismo tiempo.
Entonces quisimos primero aclararnos en cuanto a qué es la Plataforma y poder establecer una conversación ordenadora que nos permita mostrar en coherencia el qué hacemos. Esto no fue fácil, ya que conversaciones hay muchas, de alguna forma somos un devenir contenido en los principios, lo que se ha traducido que en momentos hemos sido algo que ya no somos y en momentos hemos enraizado... un espacio de infinita zozobra e inesperado resurgir.
Vimos en este caos un orden, que básicamente es una organización con dos grandes áreas que se nutren y apalancan.
Una primera, que es la incubadora de Emprendimientos Integrales, donde están las empresas (DyC, TBC, Sección Áurea), los proyectos (Equipo al Agua, 5 Ritmos, DyC Sur), las iniciativas personales de la Javiera y los incubados (Leo, Mauro, Ale, Mariola, Marta y otros). Este es el espacio de la acción, donde encarnamos nuestro quehacer, nuestras miradas, y que se nutre de un segundo espacio: El Centro de Experienciación y Aprendizaje, lugar donde aprendemos, compartimos, diseñamos y conversamos del Emprendimiento Integral y sus manifestaciones.
El encuentro tuvo que ver con este segundo espacio, y nos juntamos para declarar, desde dentro, los bordes del mismo.
Y siendo fieles a nuestra forma de entendernos, nos pegamos un viaje. Caminamos literalmente por caminos que no conocíamos, experienciamos el "ciclamiento", fuimos tribu, película, powerpoint, nos gasificamos y nos volvimos a materializar. Nos reímos como no lo hacía hace mucho rato, comimos rico, conversamos mucho, todos juntos, unos con otros, en parejas, en tríos... y construimos algunos bordes, aquellos que nos llevarán al siguiente paso.
Gracias a todos (Aldo, Andrés, Claudia, Javiera, Illary, Mario, Stella y yo) por la experiencia de comunión y expansión.











Es Bueno autodefinirse, es como emprender un nuevo inicio, una forma de control de lo realizado, de disfrute de lo que se es en el presente y de plan para el futuro.
Abrazos.